Así parte un armador chico
Cada edad tiene su color y su rango. El nivel sube de a poco, pieza por pieza.
Mientras juegan, trabajan
Lo mismo que entrena a un adulto, a escala de niño.
Las manos
Tomar, girar y calzar piezas pide precisión. En los modelos chicos, mucha.
La cabeza
Imaginar cómo se ve una pieza girada antes de girarla, y acordarse de cuáles ya probó.
La paciencia
Equivocarse y volver a intentar sin que nadie apure. El puzzle no tiene reloj.
La versión larga está en Entrena tu mente.
Un regalo que no se apaga
Se arma, se desarma y se vuelve a armar. Cuando el nivel queda corto, el escalón siguiente ya existe: el catálogo llega hasta 62 piezas.
Bajo los 3 años no: hay piezas que caben en la boca. La edad recomendada está marcada en cada ficha.












